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Vuelvo a pintar... • Juana Bignozzi


vuelvo a pintar las flores de mi juventud
vuelvo a ver el amanecer
sin temor
ya nunca nadie podrá decirme éstas no son horas
veo amanecer como una mujer no como una joven temerosa
de la ley tu ley
el acero de esta luz para una mujer sola
que no debe temer sino decidir

Otra vez la cruda tarea... • Juana Bignozzi


otra vez la cruda tarea a mi cargo
de no aceptar los acuerdos
no aceptar este destino de joya de tu soledad
otra vez la cruda tarea de decir
tu final no va a ser mi final
ser el mundo entero en una vida es demasiado trabajo
para una mujer un poco mayor con citas dispersas en varias ciudades
que ya aprendió a no confundir
el dolor con la vida y la pasión con la propiedad

Sólo mata el engaño • Juana Bignozzi


Consagré y consagraron mi vida
a tareas que se cumplirán sin mí

no veré morir a mi madre
no conoceré el delirio por un hombre
no viviré en la revolución

La literatura en serio • Juana Bignozzi



Como sufro y me aburro resulto bastante divertida,
a veces represento situaciones,
la mujer comprensiva, el hombre triste;
como no tengo sentido de la oportunidad,
puedo interrumpir la mejor escena de amor,
y para que nadie dude de mi inteligencia,
me ocupo de problemas casi ridículos.
Rodeada de gente que espera cosas de la vida
o practica la tragedia,
mis explosiones de júbilo son bastante frecuentes,
y como me regalo horizontes, cucharas que vacían mi corazón,
casi siempre estoy triste,
por eso mi alegría es digna de verse.

Con el invierno los amigos... • Juana Bignozzi

Con el invierno los amigos han vuelto a casa
yo pregunto seriamente
¿Qué vas a hacer de tu vida juana?
Sufro, amo, todos rabiamos por la revolución
a veces tengo miedo de que seamos felices.
Los amigos han vuelto con los brazos abiertos
preguntan qué pasa en nuestra ciudad,
yo sólo puedo describir tu rostro,
para decirlo de una vez el rostro del amor.
¿Qué vas a hacer juana
con la juventud que aún te queda,
con las historias inverosímiles
los amigos en solfa,
los amigos en serio
y toda esta ternura
que quién sabe adónde irá a parar?

La vida en serio • Juana Bignozzi




Ahora he descubierto el sol, los perros y las mentiras.
La vida es más lógica, no he dicho mejor, sino más lógica.
Cierro los ojos y tomo sol, juego con un perro tan vulgar
que es imposible sentirse separada de él y miento.
Eso me obliga por las noches a sacarme los zapatos
como quien se desnuda,
a caminar descalza por mi casa,
a llorar a solas cada tanto.
Ahora miro a una mujer ni linda ni fea,
pienso que la pequeña vida continúa
y que todo dolor importante tiene testigos,
aunque sean un perro, el sol o las mentiras

En este mediodía • Juana Bignozzi



en este mediodía de reyes en esta ciudad de Tucumán
plagada de mendigos moscas patria mi país
pienso en el mediodía de reyes de hace un año
en una playa del sur
donde hacía tanto frío
que tus ojos eran color piedra el mar color negro
y yo abría una lata de sardinas para el almuerzo
hecho con el cual no aportaba nada
a la historia de la poesía ni la historia de la revolución
pero sí mucho a mi historia personal
que está más necesitada de estos hechos que las otras historias.

Educada en el vicio de los hombres • Juana Bignozzi




voy a la cocina y me siguen
voy al baño y golpean la puerta
me despiertan en la noche para preguntarme si duermo
llaman por teléfono en todas mis ciudades
para avisarme cuidado con el vino y la vida literaria
no he perdido padre ni tíos ni ahijado ni amigos de juventud
por no perder no he perdido ni editor
ni ese hombre
que ya sombra aún cuida mi paso en las esquinas

no me han dejado caer de su mano de su vicio
de su peso de mi corazón

Soy una mujer sin problemas • Juana Bignozzi




















Todos lo saben

y entonces buscan mi compañía

para charlar por las noches.

Sin embargo yo conozco a alguien
que quiere morir en paz consigo mismo
y me produce estremecimientos,

insomnio, soledad,

porque la paz conmigo misma
sería una guerra sin fin,
dos o tres asesinatos inevitables

y alguna entrega desmedida
que no entra en mis planes.
Sin embargo yo sueño por las noches

con un jardín inmenso
donde los muertos se levantan para saludarme;

yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora
me habla amigablemente del resto del mundo
y de mis múltiples amores, tan simpáticos,

tan apropiados como tema de conversación.